Durante los últimos meses, profesionales del ámbito de la memoria histórica y del patrimonio cultural de Europa se han reunido para participar en una experiencia de aprendizaje única a través del proyecto “Preserving the Past – Securing the Future: A Sustainable Approach to Cultural and Remembrance Heritage”. El objetivo era analizar cómo se pueden diseñar los lugares conmemorativos para que sean más sostenibles, resilientes y estén preparados para el futuro.
Hoy nos complace celebrar la exitosa conclusión de esta serie de tres talleres, que reunió a participantes de Bélgica, Francia, Alemania, Italia, Polonia y los Países Bajos.
Lo que comenzó como una serie de encuentros formativos evolucionó hasta convertirse en un espacio de intercambio, inspiración y colaboración entre organizaciones dedicadas a preservar la memoria de las comunidades y de la población civil que sufrió durante la Segunda Guerra Mundial, y que al mismo tiempo que trabajan para construir un futuro más sostenible para sus instituciones y las comunidades a las que sirven.
Tres destinos, un propósito común
El recorrido comenzó en el Juno Beach Centre, en Normandía (Francia), un lugar profundamente vinculado a la historia del desembarco de los Aliados durante la Segunda Guerra Mundial. Allí, los participantes exploraron los fundamentos de la sostenibilidad en las organizaciones dedicadas al patrimonio cultural y la memoria, reflexionando sobre cómo museos, memoriales y centros de visitantes pueden equilibrar la conservación, la educación y una gestión ambiental responsable.
El segundo taller llevó al grupo a Gdańsk, en Polonia, una ciudad cuya historia está estrechamente ligada a los acontecimientos de la Segunda Guerra Mundial. Los debates se centraron en la sostenibilidad social, la participación comunitaria, la inclusión, la accesibilidad, la educación y los derechos humanos. Los participantes compartieron experiencias de sus propias instituciones y analizaron formas prácticas de hacer que los lugares de memoria sean más relevantes, acogedores y resilientes.
El tercer y último taller tuvo lugar en Lucca, Italia, un importante centro de resistencia contra el fascismo durante la Segunda Guerra Mundial. Allí, la atención se centró en la sostenibilidad a largo plazo, el impacto económico local, la gestión, el seguimiento y evaluación, la captación de fondos y la comunicación del valor más amplio del trabajo de memoria. Los participantes reflexionaron sobre cómo sus organizaciones contribuyen no solo al conocimiento histórico, sino también a la conciencia democrática, la cohesión social, el bienestar comunitario y el desarrollo local.
Aprendiendo unos de otros
Una de las mayores fortalezas de esta serie de talleres fue la diversidad de perspectivas presentes. Los participantes provenían de organizaciones que trabajan en la intersección entre el turismo cultural y la memoria de la Segunda Guerra Mundial y aportaron diferentes experiencias, desafíos y buenas prácticas.
A lo largo del programa surgieron reflexiones inspiradoras en torno a preguntas como:
- ¿Cómo pueden las instituciones de memoria ser más sostenibles?
- ¿Cómo pueden fortalecer su relación con las comunidades locales?
- ¿Cómo pueden demostrar su valor más allá del número de visitantes?
- ¿Cómo puede la sostenibilidad formar parte de la toma de decisiones cotidiana?
Los talleres demostraron que, a pesar de las diferencias de tamaño, ubicación o misión institucional, muchas organizaciones se enfrentan a desafíos similares y que el intercambio de experiencias constituye una de las formas más eficaces de encontrar soluciones.
La sostenibilidad en la práctica
Uno de los aspectos más destacados fue observar cómo los participantes pasaban de la teoría a la acción. Cada taller fue seguido por una sesión de mentoría en la que los participantes presentaban sus avances.
Se animó a las instituciones a poner a prueba nuevas ideas e implementar medidas prácticas de sostenibilidad entre los talleres, demostrando que la sostenibilidad no tiene por qué comenzar con grandes inversiones. A menudo, los cambios significativos empiezan con acciones pequeñas pero conscientes: involucrar a las comunidades locales, mejorar la accesibilidad, apoyar a proveedores locales, aumentar la sensibilización del personal o medir de manera más eficaz los impactos de las actividades.
El intercambio de estas experiencias se convirtió en una valiosa fuente de inspiración para todos los participantes y reforzó la idea de que la sostenibilidad es un proceso continuo y no una meta final.
Un equipo comprometido detrás de los talleres
La serie de talleres fue impartida por el equipo de mascontour, formado por Nicole, Maité y Matthias, quienes acompañaron a los participantes a través de los distintos temas, facilitaron los debates y compartieron herramientas prácticas y ejemplos procedentes de los sectores del turismo y el patrimonio cultural.
El objetivo durante todo el proyecto fue crear un entorno de apoyo y confianza donde los participantes pudieran aprender unos de otros, cuestionar enfoques establecidos y traducir los principios de sostenibilidad en acciones concretas para sus propias organizaciones.
Agradecimiento a nuestras organizaciones contrapartes
Proyectos como este solo son posibles gracias a sólidas alianzas y a un compromiso compartido.
Nuestro especial agradecimiento a nuestras organizaciones socias:
- Juno Beach Centre, France
- Fondazione Campus Studi del Mediterraneo, Italy
- Liberation Route Europe (LRE) als federführende Organisation des Projekts
Su dedicación, experiencia y colaboración hicieron posible reunir a instituciones de toda Europa y crear una plataforma significativa para el intercambio de conocimientos y el aprendizaje conjunto.
Mirando hacia el futuro
Aunque la serie de talleres ha llegado a su fin, las conversaciones, las ideas y las conexiones creadas a lo largo del proyecto continuarán.
Los participantes regresan a sus organizaciones con nuevas ideas, herramientas prácticas y una red ampliada de profesionales que comparten un mismo compromiso: preservar las historias del pasado mientras garantizan que las instituciones de memoria sigan siendo relevantes, resilientes y generadoras de impacto para las generaciones futuras.
Porque la sostenibilidad en el ámbito de la memoria y el patrimonio no consiste únicamente en proteger lugares y colecciones; también implica fortalecer las comunidades, los valores y la conciencia democrática que estos sitios contribuyen a fomentar.
Agradecemos sinceramente a todas las personas que han formado parte de este recorrido y esperamos seguir viendo cómo las ideas desarrolladas en Normandía, Gdańsk y Lucca continúan creciendo y generando impacto en los próximos años.

